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Balde de agua fría para la economía: PIB encadena dos trimestres consecutivos en rojo y además se estanca la inversión

El Banco central reportó que la actividad cayó 0,2% en el periodo abril-junio, que se suma al -0,3% (corregido) del primer trimestre.

Jorge Quiroz, ministro de Hacienda. MARIO TELLEZ

El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile cayó 0,2% en términos anuales durante el segundo trimestre de 2026, según el informe de Cuentas Nacionales publicado por el Banco Central.

Y aunque el emisor corrigió al alza el dato del primer trimestre, desde un -0,5% a -0,3%, el dato supone un balde de agua fría para las expectativas luego del sorpresivo Imacec de 2,4% de junio que había llevado los cálculos a una expansión de 0,1% en el segundo trimestre.

Con este resultado, además, la economía chilena encadena dos trimestres consecutivos de contracción, algo que no ocurría desde el primer semestre de 2023, de acuerdo con la serie de PIB trimestral del propio instituto emisor.

Descontada la estacionalidad, la actividad económica no registró variación respecto del trimestre anterior, razón por la cual el país habría evitado apenas la recisión técnica.

Aún así, el primer semestre 2026 se despide con una contracción de 0,25%, lo que pone cuesta arriba las metas de crecimiento para este año.

El organismo atribuyó la caída al retroceso de las exportaciones y a la variación de existencias, efecto que fue compensado en parte por el aumento del consumo. Desde la perspectiva del origen, la contracción se explicó en gran medida por la actividad minera, mientras que el PIB no minero aumentó 0,7%, impulsado por los servicios personales y el comercio.

El período tuvo el mismo número de días hábiles que el año anterior, por lo que el efecto calendario fue nulo.

Jorge Quiroz, ministro de Hacienda. MARIO TELLEZ

La inversión con sesgo negativo

La formación bruta de capital fijo (la inversión) no registró variación en el segundo trimestre, tras haber crecido 2,9% en el primero y 9,7% tanto en el tercero como en el cuarto trimestre de 2025.

El Banco Central explicó el resultado por la compensación entre una caída en construcción y otras obras, que retrocedió 2,4%, y un aumento de 3,7% en maquinaria y equipos.

En el primer componente incidió una menor inversión en obras de ingeniería. En el segundo destacaron las mayores compras de equipos eléctricos y electrónicos.

La desaceleración de maquinaria y equipos es marcada: el componente había crecido 22,9% en el cuarto trimestre de 2025 y 9,6% en el primero de 2026.

Construcción y otras obras, en tanto, acumula dos trimestres consecutivos a la baja.

Medida como porcentaje del PIB en términos reales, la inversión en capital fijo alcanzó 23,2%, apenas por sobre el 23,1% del mismo trimestre de 2025. En términos nominales llegó a 22,7%, bajo el 23,3% de un año atrás.

La formación bruta de capital, que incluye existencias, cayó 3,9%, resultado que el Banco Central asoció a una desacumulación de inventarios, en particular de productos manufacturados, con un ratio acumulado en doce meses de -0,3% del PIB.

En el contexto de las minutas de la última reunión de política monetaria, uno de los puntos que llamó la atención fue el tema de las expectativas de inversión em el debate en torno a la megarreforma.

“Se mencionó el rol que podrían estar jugando las expectativas, en particular por los posibles impactos que tendría la aprobación del Proyecto de Ley de Reconstrucción que había presentado el Gobierno. No podía descartarse que el comportamiento reciente de la inversión respondiera a una postergación de proyectos a la espera de poder utilizar las normas que contenía el citado Proyecto de Ley”, dijo el emisor.

La minería encadena cuatro trimestres a la baja

La actividad minera cayó 6,4% anual, su cuarto retroceso consecutivo tras las caídas de 5,0% y 6,2% en el tercer y cuarto trimestre de 2025 y de 2,9% en el primero de 2026.

Según el informe, la actividad cuprífera se vio afectada por menores leyes del mineral y por mantenciones que mermaron la producción de los principales yacimientos del país. El resto de la minería creció, sostenido por la extracción de litio, oro y plata. En cifras desestacionalizadas, el sector anotó un aumento de 0,6% respecto del trimestre anterior.

Cuarta caída consecutiva de la minería. Ivan Alvarado

La construcción fue el otro sector con incidencia relevante a la baja, con una caída de 3,2% en la que todos sus componentes disminuyeron. El Banco Central indicó que las obras de ingeniería fueron las de mayor incidencia, como resultado del término de proyectos de inversión, en particular mineros y de plantas desalinizadoras.

También retrocedieron pesca (-5,9%), transporte (-0,6%), agropecuario-silvícola (-0,3%), industria manufacturera (-0,3%), servicios empresariales (-0,2%) y administración pública (-0,2%).

En la vereda contraria, los servicios financieros anotaron la mayor tasa de expansión del trimestre, con 3,1%. Sin embargo, por incidencia fueron los servicios personales y el comercio, ambos con alzas de 2,4%, los que más atenuaron el resultado del PIB, según el informe.

Les siguieron los servicios de vivienda e inmobiliarios (2,3%) y el suministro de electricidad, gas, agua y gestión de desechos (1,7%). Comunicaciones y servicios de información avanzó 0,2%, mientras restaurantes y hoteles no registró variación.

El consumo sostiene una demanda interna casi plana

La demanda interna creció apenas 0,1%, con un mayor consumo compensado casi en su totalidad por la menor inversión.

El consumo de los hogares se expandió 1,2%, con el gasto en servicios como principal contribución, impulsado por los servicios de salud y el gasto en turismo.

Los bienes durables también aportaron de forma positiva por mayores compras de vehículos, efecto contrarrestado en parte por un menor gasto en productos tecnológicos, en particular teléfonos móviles.

Consumo de bienes

El consumo de bienes no durables cayó 0,3%, con menor gasto en combustibles.

El consumo de gobierno creció 1,8%, en línea con un incremento en los servicios de salud y educación.

El comercio exterior resta

Tanto las exportaciones como las importaciones de bienes y servicios retrocedieron, con un efecto neto negativo sobre la actividad.

Las exportaciones cayeron 2,1%, determinadas por menores envíos de cobre y, en menor medida, de productos alimenticios. Las exportaciones de servicios también disminuyeron, con el gasto en turismo como principal factor.

Las importaciones bajaron 1,6%, incididas por menores internaciones de combustibles, productos químicos y vestuario. Las importaciones de servicios, en cambio, aumentaron 3,4%, impulsadas por los servicios empresariales.

Ingreso y ahorro

El ingreso nacional bruto disponible real creció 1,3%, reflejo del efecto positivo de los términos de intercambio. DE acuerdo a la Cuentas Nacionales, el deflactor del PIB aumentó 7,0%, mientras que el precio de las exportaciones de bienes y servicios subió 14,1% y el de las importaciones 3,0%.

El ahorro bruto total llegó a 22,0% del PIB en términos nominales, compuesto por un ahorro nacional de 21,6% del PIB y un ahorro externo de 0,4% del PIB, correspondiente al déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pagos

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