Editorial

Hay razones para una mirada de mayor optimismo

Hay un clima de marcado pesimismo en el país por razones fundadas, pero si se logra poner la mirada en el largo plazo, es posible advertir un escenario mucho más auspicioso, gracias a las reformas que se vienen trabajando en crecimiento y seguridad.

Domingo Burgos / La Tercera

Los chilenos han llegado a estas festividades patrias sumidos en un ánimo especialmente pesimista respecto de la marcha del país, así como de las perspectivas para el futuro. La razón para este clima parece descansar fundamentalmente en la marcha de la economía, considerando que el desempleo ya escaló al 9,5%, lo que se traduce en casi un millón de desempleados, en tanto que el crecimiento ha experimentado un brusco descenso, previéndose que este año la actividad ni siquiera lograría crecer al 1%, dejando atrás las optimistas proyecciones que se aventuraban meses atrás.

La última medición de Ipsos “Lo que preocupa al mundo” (agosto 2026), mostró que para el caso de Chile el 77% de los encuestados califica la situación económica como “mala”, en tanto que el 65% estima que el país avanza por el camino equivocado. Así, el informe muestra que se ha producido un cambio relevante en la agenda pública respecto de lo que ocurría hace un año: entonces la principal preocupación de los chilenos eran los temas asociados a la inmigración y la delincuencia, los que gradualmente han comenzado a ser reemplazados por las condiciones económicas y la protección social.

Ciertamente el llamado “bencinazo” implicó un duro golpe para las expectativas de las familias y las empresas, y desde luego el clima que buscó instalar el nuevo gobierno en cuanto a que el país había quedado económicamente mucho más deteriorado de lo previsto tras el gobierno del Presidente Boric, con las arcas fiscales prácticamente vacías -incluso se deslizó que el Estado estaba “en quiebra”- terminó por amplificar un clima de mayor pesimismo, confirmando el error que fue haberse empecinado en esta estrategia comunicacional. A todo ello se sumó un escenario internacional marcado por graves conflictos que han disparado el precio del petróleo y que tienen al mundo sumido en la incertidumbre.

Sin embargo, es muy importante que la propia ciudadanía haga el esfuerzo de encontrar una mirada más positiva, porque acentuar solo lo negativo y sumirse en la desesperanza solo profundiza el problema. La buena noticia es que hay razones que permiten abrigar mejores perspectivas para el mediano y largo plazo, tomando en cuenta que el gobierno, junto al Congreso, han estado avanzando en una serie de reformas tanto en el plano económico como en materia de seguridad, que abren un camino para empezar a dejar atrás este clima de desesperanza. Ello muestra a un país que, pese a las dificultades objetivas, está lejos del estancamiento.

Como dice el viejo dicho, es un hecho que los árboles no están dejando ver el bosque, y lo cierto es que si somos capaces de poner la mirada en horizontes más largos el escenario que se advierte para 2027 se ve mucho más auspicioso de lo que hoy sugieren las cifras de corto plazo. En ese orden de cosas, la Ley de Reconstrucción Nacional debería empezar a mostrar sus frutos en materia de inversión, gracias a una serie de incentivos tributarios y remoción de absurda permisología, lo que desde ya anticipa un impacto muy favorable en materia de crecimiento.

El propio Banco Central, si bien bajó las estimaciones para este año, estima que a partir del próximo la implementación de la Ley de Reconstrucción proveería un mayor impulso a la actividad, principalmente a través de la reinversión, manteniendo su perspectiva de que la economía crecería entre 2 y 3%, y subiendo sus estimaciones para 2028 hasta 3,25%. El propio jefe de la misión del FMI para Chile ha refrendado este mejor escenario, al señalar que “consideramos que la actual desaceleración es en gran medida temporal y que refleja una disminución transitoria de la producción de cobre. De hecho, proyectamos una recuperación en 2027. Chile podría crecer cerca del 3% anual a mediano plazo si los precios del cobre se mantienen elevados y se materializan las reformas previstas”.

También cabe tener presente que desde que se inició la actual administración, y hasta el cierre de agosto, en total se han aprobado más de US$ 32 mil millones en proyectos de inversión, periodo en que se registran dos meses con las cifras más altas de proyectos de inversión aprobados desde que se tiene registro, todo lo cual debería traducirse en que las cifras de empleo comiencen a su vez a mostrar gradualmente números más auspiciosos, apoyado además por planes de contingencia para crear puestos de trabajo. Signos del interés que parece haber por invertir más activamente en Chile se reflejaron en el último Chile Day celebrado en Europa, donde el interés por asistir al encuentro quebró todas las expectativas. A su vez, el Indicador Mensual de Confianza Empresarial, si bien sigue en terreno pesimista, en agosto mostró un sorpresivo aumento, lo que también podría ser indicio de que se perciben cambios positivos. La reforma al mercado de capitales, recientemente anunciada por Hacienda, también debería constituir un nuevo impulso para dinamizar el mercado interno, y las primeras señales que se vieron en el Chile Day es que hay sectores de oposición que en general ven con buenos ojos esta iniciativa.

En materia de seguridad también se han producido algunos avances en la agenda legislativa elaborada por el gobierno, a lo que se suma el desbaratamiento de una serie de peligrosas bandas dedicadas al crimen organizado, en tanto que los ingresos ilegales a través de las fronteras han presentado una notoria disminución. A ello se suma una caída significativa en el número de homicidios al cierre del primer semestre, lo que es reflejo de que las medidas para contener el fenómeno han dado frutos.

Es cierto, el corto plazo muestra una realidad muy complicada, y salir de ese pantano constituirá un desafío importante, pero es alentador que hacia el futuro se ven caminos de salida -que no son meras declaraciones de intenciones-, lo que debería ser un motivo para que en estas fechas comencemos a cambiar la mirada y dejemos de lado ese discurso tan pesimista.

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